-Por cierto, ¿hoy es domingo?-, se preguntó. Nadie podía contestarle como bien sabía. Lo cierto es que estaba muy cansado, había sido una semana agotadora. Miró su obra que a todas luces era imperfecta y decidió que ya bastaba. Esas dos indefensas criaturas, su última creación, se las tendrían que apañar en el futuro como mejor supieran.
Javi
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada